Conoce la cultura
En medio de Europa
Los húngaros llegaron de las estepas de Asia, como gente nómada que iba montada a caballo, y su idioma es testimonio de sus orígenes Finno-Ugrics, así como otros; no obstante, en el preciso instante en que llegaron a su país, se adaptaron al entorno. Nuestro primer rey, San Stephen, recibió una corona del Papa menos de cien años después de haberse producido la conquista y los asentamientos. Los húngaros combinaron la sabiduría del Este, la virtud de sus guerreros, su apego a las creencias ancestrales, sus motivos artísticos, la belleza de la cría de caballos y una rica cultura con las tradiciones y la sofisticación del Oeste. Una vez que hubieron aceptado y recibido el Cristianismo del Oeste, declararon que pertenecían al Oeste sin lugar a dudas. Los propios húngaros también aceptaron, todo aquello que les ofrecía el nuevo entorno, y se convirtieron en una nación receptora, lo que hizo que se enriqueciera. Los músicos Cumans y Cíngaros, los comerciantes judíos, los cruzados, los venecianos, los artistas del Renacimiento Italiano y los alemanes Swabian contribuyeron a la composición genética de la gente húngara. Los turistas que viajan a Hungría pueden disfrutar del colorido cotidiano de Europa y de la naturaleza exótica de este país aportado por sus gentes de diversos colores. La diferencia entre la Gran Planicie, Alföld, y la región del Transdanubio, las exquisiteces características de las regiones de Őrség y Nyírség, al oeste y al este, respectivamente, la naturaleza húngara y local de las bebidas, las interesantes diferencias entre la capital y las ciudades de Eger, Kőszeg, Pécs, Szeged y Sopron, así como la Puszta húngara.
Los Romanos y los Húngaros
Los yacimientos prehistóricos descubiertos en un emplazamiento cercano a Budapest tienen la misma antigüedad que los yacimientos del Neanderthal. Los romanos llamaron Provincia de Pannonia a la actual Hungría. Las rocas calizas, la frontera del imperio, se expandían a lo largo del Río Danubio. Más allá vivían los nómadas esteparios, entre otros, los hunos de Atila que, según señalan algunos historiadores, también llevaron consigo tribus húngaras cuando efectuaron incursiones en otras tierras. Tras la disgregación del Imperio Romano, hubieron de transcurrir varios siglos antes de la aparición de los húngaros, dirigidos por su jerarca, Árpád. Desde el momento de la conquista y de los asentamientos en el año 896, los húngaros han sido miembros de Europa de forma plena. Hubo un tiempo, en la era de las guerras frente a los turcos, en que los húngaros defendían a todo el continente de la expansión del Imperio Otomano. En el siglo XV, durante el reinado del Rey Matthias Corvinus, hubo artistas procedentes de toda Europa que llegaron en tropel a su corte. El generoso patrón, el Rey Matthias, creó el centro cultural de Europa en Buda y Visegrád con su mujer italiana, Beatriz de Nápoles. Los palacios renacentistas, las fiestas de baile, el vino manando de Fuentes de mármol; la muerte del gran rey y los turcos le pusieron fin a todo esto. El mundo y Europa centraron su atención en Hungría en varias ocasiones a lo largo del siglo XX. La generación de los padres conserva recuerdos de la revolución de 1956, mientras nuestros contemporáneos recuerdan el reciente cambio de régimen. El papel que jugó en la reunificación de Alemania y los rápidos cambios han convertido a Hungría en el país más apasionante de la Europa Centro Oriental.
La Faz del País
En Hungría se han construido castillos, palacios y fortalezas, aunque la historia los ha destruido. Las mayores ciudades del país muestran sobre todo la imagen del cambio de siglo. Budapest y el resto de ciudades de Hungría son las ciudades del Art Noveau, el Jugendstil, la Secesión y el Eclecticismo. La Secesión y el Eclecticismo. La singular Secesión Húngara, que está presente en el Palacio Kecskemét Cifra, así como en Szeged, Pécs y Debrecen, pintó la faz del país con colores característicos.
Música y Música
Los Cíngaros Músicos llegaron a Hungría ya en el siglo XV, durante el reinado del Rey Sigismund. Su música característica, mezclada con la música folclórica local, los ritmos y las melodías importadas de Asia. Este es el primer lugar en el que interpretaron música para un público, y por tanto, en el Oeste hay muchos que creen que la música cíngara es la música folclórica de Hungría. Estos matices también aparecen en la música de las bandas de reclutamiento del siglo XIX, y en la música de Brahms y Liszt. Los turistas extranjeros contemplan y escuchan con placer el virtuosismo de los músicos que tocan en restaurantes y que dan conciertos. Hay determinados matices que también se utilizaron en los trabajos de coleccionistas de música folclórica, como Béla Bartók y Zoltán Kodály. Kodály es también famoso en todo el mundo por su método de enseñanza musical, que ha proliferado en todo el mundo.
Los Húngaros y la Fama
Europa no es el único hogar de los húngaros. Hubo un tiempo en que había más húngaros en Hollywood que cineastas de cualquier otra nacionalidad. Los atletas húngaros, los miembros del Equipo de Oro, Puskás Őcsi (Puskás el Niño), por ejemplo, se han convertido en leyendas. Los húngaros también han aportado grandes contribuciones a la ciencia; János Neumann fue el inventor del ordenador, y el nombre de Albert Szent-Györgyi, que recibió el Premio Nobel por sus investigaciones sobre la vitamina C, es muy famoso.
Los actuales artistas, científicos y atletas merecen recibir al menos la misma atención, pero también lo merece la gente de a pie, los habitantes de la capital y de las provincias que dan la bienvenida y ayudan a los turistas son sumo placer, ya sean backpackers (mochileros), turistas elegantes, o turistas que asisten a conferencias.
Sabía que...
- En 1996, Hungría celebró el 1100º aniversario de la conquista y los asentamientos húngaros de la Cuenca de los Cárpatos.
- ¡Hallo...! ¿A que nunca habías pensado que cuando descuelgas el teléfono y dices "hallo" estás usando una palabra húngara? Tivadar Puskás, el inventor de la primera central telefónica, era húngaro. ¿Puedes oírme? (en húngaro, ¿“Hallod”?), preguntó nervioso cuando lo probó. Esta expresión húngara es la que se adoptó en las comunicaciones telefónicas de todo el mundo.
- En 1998 se celebró el 125 cumpleaños de Budapest. Exactamente 125 años antes de esa fecha, Pest, Buda y Óbuda se unieron en la metrópolis que actualmente llamamos Budapest.
- El tañido de las campanas a mediodía. No es cierto que a esa hora del día todo el mundo piense en lo que piensan los húngaros. Hace más de quinientos años, János Hunyadi, el que derrotó a los turcos, detuvo a los ejércitos Otomanos en Hungría, defendiendo de este modo el Oeste de Europa. La sangrienta batalla acabó a las 12 del mediodía. El jefe supremo de la Iglesia Católica, el Papa, ordenó que todas las campanas de todas las iglesias del mundo repicaran en memoria de esta batalla.

