Conoce la aventura
Ocio y tiempo libre en Hungría
Hungría es un privilegiado destino para viajes de incentivo. Empresas prestigiosas como State Farm o Exxon regresan una y otra vez con sus grupos de viajes de incentivo.
Basta con cuatro o cinco días para que los turistas curiosos se familiaricen con Hungría? Depende de las necesidades del grupo y de la habilidad que tenga la persona que organiza el programa, es decir, qué es lo que escoge de entre toda la abundante variedad disponible. Con programas personalizados, es posible absorber el ambiente de una ciudad incluso en un breve periodo de tiempo.
Un Aire Histórico
A pesar de la feroz historia del país sobre los tártaros, los turcos, las guerras y las batallas por la independencia que devastaron muchos castillos y mansiones, hay lugares que hacen eco de épocas pasadas y que siguen sorprendiendo a los turistas. La Mansión Fertod, que una vez fue residencia de la famosa familia aristocrática Esterházy, hace mucho tiempo que carece del esplendor del que gozó en su momento. Tras la Segunda Guerra Mundial, no había ni dinero ni deseos de renovarla. Ahora, los espejos, la ornamentación, las arenas de luces y el parqué centellean. Los turistas que llegan, ya sea para echar un vistazo a la mansión o para disfrutar de un concierto, se sienten como si hubieran viajado atrás en el tiempo y se hubieran convertido en residentes de una fabulosa mansión basada en los modelos franceses.
El arquitecto del Museo Etnográfico pretendía que su función fuera la de las Casas del Parlamento. Pero, al resultar demasiado pequeño, se convirtió en el lugar perfecto para exhibir el rico folklore de Hungría. Además de exponerse artefactos, y de las exposiciones permanentes y temporales, el museo hace las veces de centro de convenciones para recepciones de grupos glamorosos. Los turistas pueden volver a su alojamiento, disfrutar de una vista del parlamento iluminado, un edificio de bellas proporciones, y una vista panorámica de Buda según se sale por las escaleras.
Actualmente, el Castillo de Buda alberga museos. El edificio, con su atrio de estilo barroco y su edificación abovedada de gran extensión y de tiempos de María Theresa, acoge majestuosas celebraciones y recepciones al aire libre. Los artistas, bufones, bailarines, músicos y vendedores ofrecen a los grupos un ambiente cordial.
La Legendaria Puszta
Hubo un tiempo en que los magiares viajaban a caballo por las estepas. Aquí, en la Cuenca de los Cárpatos, también encontraron grandes extensiones de prados donde en la actualidad los grupos de turistas pueden disfrutar de las exhibiciones de habilidades ecuestres que hacen los descendientes de antiguos ganaderos, pastores, vaqueros y granjeros. Imagínate esos carros tirados por cinco caballos, y esos expertos stuntsmen subidos a lomos de los caballos blandiendo sus látigos. Después hacen su aparición los bailarines cíngaros. La música suena y el vino, el pálinka, el pogácsa, las salchichas y las comidas guisadas en caldero evocan las formas de vida del PUSZTA (Gran Planicie Húngara) húngaro.
En el Danubio Azul
Aquellos que tienen una vista especial para las cosas más sutiles pueden visitar las bodegas de vinos de la capital o de la campiña. Estas bodegas situadas en Hajós o por las orillas del Lago Balatón tienen un ambiente especial.
Los torneos del Castillo de Visegrád rememoran la época del gran Rey Húngaro del renacimiento, Matthias. De regreso de la región del recodo del Danubio, puede que se encuentre con una recepción mágica representada a bordo de un barco fluvial, ocasión para la que la perla del Danubio azul, la ciudad iluminada de Budapest, ofrece un propicio telón de fondo.
No hay motivo alguno para que se alarmen aquellos que se vean abrumados por la extensa variedad de opciones posibles. Hay oficinas filiales de Hungría bien preparadas para recibir a los organizadores de viajes de incentivos. Hacen todo lo posible para considerar sus ideas, deseos y recomendaciones, además de que se trata de personal bien formado y especialistas consumados para los que la creatividad independiente no es un rasgo ajeno. Además de los programas especiales individualizados que tienen en oferta, siempre hay algo nuevo que probar una vez que se está en Hungría.
Para aquellos que deseen montar a caballo, en Hungría encontrarán un romántico lugar. Se puede participar en una vendimia tradicional, ya sea en las laderas del famoso monte Tokaj o en las tierras altas del Balatón. Competir en el “Rally Trabant " es una extravagancia incomparable de Europa del Este para nostálgicos del automóvil. En el mismo emplazamiento en que se celebran las competiciones de Formula 1, actualmente se organizan incluso carreras de velocidad para aquellos que disfrutan con "carreras de cannonball". Todo esto son ofertas especiales que se ofrecen a grupos.
Sabía que...
Hungría dio nombre a un medio de transporte, el "kocsi". Coche o Kutsche, suena familiar incluso en inglés, alemán o español. Los coches o carrozas se fabricaron por primera vez en el pueblo húngaro de Kocs, allá por la época medieval. De ahí viene el nombre.
De todos los lugares Patrimonio de la Humanidad, hay nueve situados en Hungría, que son: el poéticamente hermoso pueblo de Hollóko, el Castillo de Buda, la Calle Andrássy en la capital, la gruta de estalactitas de Aggtelek y el monasterio Benedictino de Pannonhalma, el Parque Nacional de Hortobágy, el Cementerio del Cristianismo Temprano de Pécs, el Paisaje Cultural del Lago Fertő, la Histórica Región Vinícola de Tokaj.
La capital, Budapest, es rica tanto en atractivos naturales como históricos. Aquí se encuentra el agua, es decir, el Río Danubio, las montañas, las grutas, las termas, y evidencias de civilizaciones que precedieron a los romanos. Buda estaba habitada en la antigüedad, la Antigua Buda y Aquincum conservan reliquias romanas, y las termas en las que hace tiempo se bañaban los legionarios romanos aún fluyen en Római Fürdő.

